Acompañar a la infancia es también acompañar a quien la acompaña
DDurante más de diez años he caminado junto a niñas, niños y familias en procesos de acompañamiento respetuoso. En este tiempo he visto algo muy frecuente: incluso cuando intentamos criar desde el cuidado y el respeto, muchas veces nos sentimos perdidas, culpables o desbordadas. Buscamos hacerlo “bien”, como si existiera una receta correcta, y la frustración aparece cuando no la encontramos.
La crianza, sin embargo, no se sostiene en fórmulas mágicas. Se construye en la relación viva con nuestras criaturas. No hay respuestas universales: hay vínculo, contexto, historia y proceso.
En toda relación de crianza conviven tres planos: lo que le pasa a la criatura, lo que me pasa a mí como adulta/o y lo que nos ocurre en el vínculo. El mapa —las ideas, la teoría, las herramientas— puede orientar. Pero el territorio es la vida real: lo que sentimos en el día a día, los conflictos concretos, el cansancio, la historia que traemos y el entorno en el que vivimos.
En este acompañamiento trabajo con ambos: mapa y territorio, para encontrar formas de estar en la crianza que tengan sentido para ti, para tu criatura y para vuestra realidad concreta.

Dentro de este marco, en Hacia la ternura ofrezco dos formatos que pueden vivirse por separado o de forma complementaria:
01. Espacios formativos
Espacios grupales para familias y escuelas, pensados para reflexionar sobre la crianza y trabajar herramientas concretas desde una mirada respetuosa y relacional.
En estos encuentros abordamos, entre otros aspectos:
- Validar y acompañar las emociones de las criaturas.
- Sostener los conflictos sin gritos, castigos ni amenazas.
- Favorecer la autonomía, la responsabilidad y la autorregulación.
- Comprender las necesidades de cada etapa del desarrollo.
- Cuidarnos como adultas/os en los retos cotidianos de la crianza.
Son espacios prácticos, vivenciales y cercanos, donde combinamos reflexión, experiencia compartida y recursos aplicables a la vida diaria.
02. Sesiones individuales de acompañamiento
Un espacio para ti.
Un lugar donde poder escuchar lo que la crianza despierta en tu interior, comprender tus emociones y encontrar nuevas formas de estar en el vínculo con tu hija o hijo.
Estas sesiones ofrecen un espacio para:
- aliviar la culpa y soltar el juicio
- revisar patrones heredados
- comprender lo que se activa en los conflictos
- cuidarte mientras cuidas
En el trabajo abordamos tres niveles:
- lo que te ocurre a ti como adulta/o
- lo que ocurre en el vínculo con tu criatura
- lo que sucede en la relación en su conjunto
Todo ello desde una mirada integrativa, que combina Gestalt, IFS, vínculo, cuerpo y presencia, adaptándose a cada familia y a su momento vital.
¿A quién va dirigido este acompañamiento?
- A familias que desean comprender mejor lo que viven y acompañar a sus criaturas desde un lugar más consciente, seguro y presente.
- A madres y padres que sienten culpa, dudas, cansancio emocional o dificultad para sostener los conflictos.
- A escuelas que quieren ampliar su mirada y profundizar en un enfoque respetuoso y cuidado de la infancia.
Si sientes que necesitas un espacio donde tu criatura pueda ser vista y donde tú también puedas sentirte acompañada/o, podemos comenzar con un primer encuentro y ver cómo caminar este proceso juntas/os.
