Montessori: El aprendizaje empieza en la experiencia
Al terminar la carrera de Maestra de Educación Primaria tuve la suerte de conocer de cerca una escuela pública que trabajaba con el método Montessori. Aquello fue un descubrimiento revelador: como adulta, experimenté lo mismo que viven las niñas y los niños cuando aprenden así —el asombro, la curiosidad, las ganas de saber más y la belleza del orden y el sentido de cada cosa.
Ese primer encuentro me llevó a seguir profundizando, hasta trabajar en Vogelsangschule, una escuela alternativa en Austria con más de diez años de trayectoria. Allí confirmé que Montessori no es solo un conjunto de materiales, sino una mirada hacia la infancia que devuelve a niñas y niños su agencia, reconociéndoles como personas completas, con intereses, deseos y capacidad de comprender el mundo.
De vuelta a España me formé en Pedagogía Montessori para Taller (Primaria, de 6 a 12 años) y desde entonces he acompañado durante más de diez años a niñas y niños en escuelas activas. En este recorrido he podido comprobar que lo que hoy respalda la neurociencia —avanzar de lo concreto a lo abstracto, descomponer la dificultad en pasos alcanzables y respetar los ritmos— Montessori lo lleva ofreciendo más de un siglo, con una coherencia que sigue siendo profundamente actual.

Montessori en la etapa de Primaria
Entre los 6 y los 12 años la infancia vive un momento único: es la etapa de los grandes “por qué”, de la imaginación que se expande y de la necesidad de comprender cómo funciona el mundo.
Montessori ofrece un camino que acompaña esta curiosidad natural. El aprendizaje comienza en lo concreto y en la experiencia con las manos, y poco a poco avanza hacia la abstracción. Esta manera de presentar el conocimiento permite que cada niña y niño pueda comprender desde dentro, respetando su ritmo y encontrando motivación real para aprender.

El ambiente preparado está pensado para que puedan elegir, investigar, equivocarse y crear, con la seguridad de que siempre cuentan con la presencia del adulto que acompaña y sostiene. Y aquí está una de las claves de esta etapa: la autonomía. Montessori no la entiende como independencia absoluta, sino como la confianza creciente de poder avanzar solos, sabiendo que hay un adulto disponible para guiar y sostener.
Las áreas de trabajo abarcan matemáticas, geometría, lenguaje, ciencias, historia, geografía, arte y vida práctica, siempre conectadas con la vida real. Y también lo social cobra protagonismo: la construcción de reglas, el sentido de la justicia, la pertenencia al grupo y la convivencia diaria.
Formaciones sobre Pedagogía Montessori
Las formaciones que ofrezco están pensadas para que no te quedes solo en la teoría, sino que vivas y practiques Montessori en Primaria. A través de talleres y procesos formativos podrás:
- Descubrir cómo funcionan los materiales y cómo presentarlos para que generen comprensión real.
- Aprender a acompañar la autonomía de niñas y niños sin caer en el control ni en el abandono.
- Entender los procesos de desarrollo en esta etapa, para adaptar tu mirada y tu acompañamiento.
- Trasladar Montessori a tu contexto real (escuela o familia), de forma sencilla y sin idealizaciones.
Formatos de talleres:
- Talleres introductorios para familias que quieren acercarse a Montessori y encontrar formas de llevarlo a casa o al aula.
- Cursos específicos de materiales (matemáticas, geometría, lenguaje, ciencias…), para aprender a presentarlos y acompañar el aprendizaje que generan.
- Procesos formativos más largos, adaptados a escuelas o grupos que quieran profundizar.
Las formaciones pueden ser presenciales en tu centro (me desplazo para organizarlas) u online desde cualquier lugar de España.
Si quieres conocer Montessori desde la práctica real, sin idealizaciones y adaptado a tu contexto, podemos crear un espacio formativo que tenga sentido para ti, tu familia o tu escuela.
